Abajo   Tema anterior   Tema siguiente  Registrarse para enviar



El concepto de poder en Foucault.
Editor
Registrado:
21/10/2002 0:50
Desde: Buenos Aires - República Argentina
Grupo:
EDITOR
MIEMBRO de CIUDAD POLITICA
Mensajes: 1494
Estimados MIEMBROS de CIUDAD POLITICA:

Me gustaría agregar elementos para el análisis del concepto de PODER. Este es un ártículo desde el punto de vista de la MICROFISICA DEL PODER realizado por Aquiles Chihu Amparán.

"Es importante acuñar una noción de poder que no haga exclusiva referencia al gubernativo, sino que contenga la multiplicidad de poderes que se ejercen en la esfera social, los cuales se pueden definir como poder social. En La verdad y las formas jurídicas, Foucault es más claro que en otros textos en su definición del poder; habla del subpoder, de "una trama de poder microscópico, capilar", que no es el poder político ni los aparatos de Estado ni el de una clase privilegiada, sino el conjunto de pequeños poderes e instituciones situadas en un nivel más bajo. No existe un poder; en la sociedad se dan múltiples relaciones de autoridad situadas en distintos niveles, apoyándose mutuamente y manifestándose de manera sutil. Uno de los grandes problemas que se deben afrontar cuando se produzca una revolución es el que no persistan las actuales relaciones de poder. El llamado de atención de Foucault va en sentido de analizarlas a niveles microscópicos.

Para el autor de La microfísica del poder, el análisis de este fenómeno sólo se ha efectuado a partir de dos relaciones: 1) Contrato - opresión, de tipo jurídico, con fundamento en la legitimidad o ilegitimidad del poder, y 2) Dominación - represión, presentada en términos de lucha - sumisión. El problema del poder no se puede reducir al de la soberanía, ya que entre hombre y mujer, alumno y maestro y al interior de una familia existen relaciones de autoridad que no son proyección directa del poder soberano, sino más bien condicionantes que posibilitan el funcionamiento de ese poder, son el sustrato sobre el cual se afianza. "El hombre no es el representante del Estado para la mujer. Para que el Estado funcione como funciona es necesario que haya del hombre a la mujer o del adulto al niño relaciones de dominación bien especificas que tienen su configuración propia y su relativa autonomía".

El poder se construye y funciona a partir de otros poderes, de los efectos de éstos, independientes del proceso económico. Las relaciones de poder se encuentran estrechamente ligadas a las familiares, sexuales, productivas; íntimamente enlazadas y desempeñando un papel de condicionante y condicionado. En el análisis del fenómeno del poder no se debe partir del centro y descender, sino más bien realizar un análisis ascendente, a partir de los "mecanismos infinitesimales", que poseen su propia historia, técnica y táctica, y observar cómo estos procedimientos han sido colonizados, utilizados, transformados, doblegados por formas de dominación global y mecanismos más generales.

En Los intelectuales y el poder, Foucault argumenta que después de mayo de 1958, los intelectuales han descubierto que las masas no tienen necesidad de ellos para conocer --saben mucho más--, pero existe un sistema de dominación que obstaculiza, prohibe, invalida ese discurso y el conocimiento. Poder que no sólo se encuentra en las instancias superiores de censura sino en toda la sociedad. La idea de que los intelectuales son los agentes de la "conciencia" y del discurso forma parte de ese sistema de poder. El papel del intelectual no residiría en situarse adelante de las masas, sino en luchar en contra de las formas de poder allí, donde realiza su labor, en el terreno del "saber", de la "verdad", de la "conciencia", del "discurso"; el papel del intelectual consistiría así en elaborar el mapa y las acotaciones sobre el terreno donde se va a desarrollar la batalla, y no en decir cómo llevaría a cabo. En La microfísica del poder indica que "el poder no es un fenómeno de dominación masiva y homogénea de un individuo sobre los otros, de un grupo sobre otros, de una clase sobre otras; el poder contemplado desde cerca no es algo dividido entre quienes lo poseen y los que no lo tienen y lo soportan. El poder tiene que ser analizado como algo que no funciona sino en cadena. No está nunca localizado aquí o allá, no está nunca en manos de algunos. El poder funciona, se ejercita a través de una organización reticular. Y en sus redes circulan los individuos quienes están siempre en situaciones de sufrir o ejercitar ese poder, no son nunca el blanco inerte o consistente del poder ni son siempre los elementos de conexión El poder transita transversalmente, no está quieto en los individuos". Aunque este párrafo pudiera hacer pensar que Foucault disuelve, desintegra el principal tipo de poder, el estatal, o que no lo reconoce, en otro apartado habla del concepto de subpoder, de los pequeños poderes integrados a uno global. Reconoce al poder estatal como el más importante, pero su meta es tratar de elaborar una noción global que contenga tanto al estatal como aquellos poderes marginados y olvidados en el análisis."

Aguardamos sus calificadas intervenciones.

Atentamente,

Lic. Roberto Reale
Director CIUDAD POLITICA
reale@ciudadpolitica.com

Enviado el: 29/11/2002 16:52
Transferir el mensaje a otras aplicaciones Transferir a


Re: El concepto de poder en Foucault.
Miembro Coordinador
Registrado:
22/10/2002 9:26
Desde: Argentina, Buenos Aires
Grupo:
MIEMBRO de CIUDAD POLITICA
Mensajes: 218
Poder los unos sobre los otros

El “diagnóstico sin tratamiento” suele ser una constante en los autores contemporáneos. Y si bien puede inferirse a la “resistencia” como resultante conclusiva sugerida, poco más indican. Sin embargo, deberíamos estar muy lejos de pensar que la “innecesariedad” de intelectuales por parte de las masas implique un “saber más” de estas. Nombrar a los intelectuales que han aportado “saber” sería más una nimiedad que una respuesta; y no haría mella en la “mitificación” de los supuestos saberes colectivos de los humanos.
Para el tema del poder, en mi humilde y “desmasificada” opinión, hay conceptos primarios a discutir.

Uno
“Poder los unos sobre los otros, dice la historia”. Esto lo asegura un personaje en una puesta en escena de un autor desconocido. Paráfrasis irónica del imperativo “nonoteístico” amaos los unos a los otros, tal descripción “teatral”del comportamiento humano es interesante desde el punto de vista del concepto de “bien”.
Cuando se analiza el poder en su aspecto “microfísico” se comprende hasta donde el “bien” es un elemento esencial en la “negociación” que resulta relación de poder. El investir de poder a alguien o algo (sujeto o entidad), se sustenta en aquello que considera “bien” (o bueno) quien inviste. El reconocimiento de una serie de “atributos” discernidos por quienes los otorgar como propios de poder, legitima su concesión; por ejemplo, de hijos a padres. Allí, la negociación se cierra; sea esta real o virtual. Y quien ha sido uncido (sujeto o entidad), actuará en consecuencia o perderá sus atributos.
Simplificando, un estado que no defienda los intereses establecidos como de “bien” común para sus representados no tendría poder reconocido, debería imponerlo. Con lo cual estaríamos hablando no de poder sino de fuerza. Y los ejemplos podrían seguir con la relación maestro alumno, etc.

Dos
La escena de la legitimidad es inactual. El bien como valor establecido (“virtud, altruismo, compasión”*, ¿igualdad?) se ha hecho traslúcido a tantas interpretaciones como intereses lo consignen. En su constante aceptación de las acciones de poder (aun sin representatividad), ha implicado justificaciones sangrientas y ha ocultado mentiras espeluznantes. Como resultado, el bien se ha hecho “legítimo” cuando el “poder” lo ha sustentado por la fuerza; hasta que “otro” bien fuera impuesto. Y la fuerza puede ser del orden de los discursos, fáctica o una combinación de ambas.

Tres
Si la meta de Foucault fue “tratar de elaborar una noción global que contenga tanto al (poder) estatal como aquellos poderes marginados y olvidados en el análisis”, es de estimarse como válido comenzar por “juzgar” el rol que tienen las funcionales y coercitivas ideas morales de bien, en el soporte del micropoder, como sostén aceptado de la fuerza como poder.

Atentamente
RD

*La voluntad de poderío. F. Nietzsche

Enviado el: 9/12/2002 17:07
Transferir el mensaje a otras aplicaciones Transferir a




 Registrarse para enviar


Puede ver mensajes.
No puede enviar mensajes.
No puede responder mensajes.
No puede editar mensajes.
No puede eliminar mensajes.
No puede crear encuestas.
No puede votar.
No puede adjuntar archivos.
No puede hacer un envío sin aprobación.

[Búsqueda Avanzada]